Industria

Producción de bienes

En entornos de producción, un modelo de simulación se construye para responder a una serie de cuestiones precisas:

  • Número y tipología de máquinas requeridos para conseguir un objetivo fijado de producción
  • Disposición en planta (layout) de la maquinaria y del flujo de materiales correspondiente
  • Tamaño y ubicación de los posibles pulmones o búferes intermedios
  • Respuestas del sistema ante variaciones del product mix o de la necesidades de producción
  • Utilización óptima de recursos móviles, de transporte (AGVs), de mano de obra
  • Detección de cuellos de botella y otras restricciones
  • Estrategias de inventario de producto terminado, aprovisionamiento, WIP
  • Estudio de la eficiencia (OEE)

Aplicaciones de la simulación

Más allá del estudio de los flujos de procesos que se encuentan en producción, las aplicaciones de la simulación son diversas y variadas. Todo problema que se pueda comprender mediante un modelo dinámico a variación discreta puede ser analizado por una herramienta de simulación.

  • Sistemas de flujo de producción
  • Equilibrado de líneas de montaje
  • Diseño de de transferencia entre puestos
  • Dimensionamiento de buffers intermedios (stocks)
  • Detección de cuellos de botella
  • Respuesta a variaciones de demanda, o de product mix

Sistemas logísticos

  • Diseño y dimensionamiento de almacenes
  • Evaluación de procedimientos de picking
  • Dimensionamiento de una flota de camiones
  • Estudio del flujo de vehículos en circulación
  • Diseño y dimensionamiento de hubs

Producción de servicios

  • Estudio de flujo de transacciones (bancarias, por ejemplo)
  • Estudio de una empresa de servicios (restaurantes, catering)
  • Operaciones en aeropuertos (filtros de seguridad para pasajeros, operativa de aeronaves, etc.)
  • Racionalización de flujos de trabajo en agencias

Sistemas informáticos y de telecomunicaciones

  • Evaluación de protocolos de gestión de transacción de bases de datos
  • Estudio de la cola de espera en servidores
  • Estudio del comportamiento de usuarios
  • Optimización de procesos de gestión de pedidos

Dentro de una iniciativa de mejora contínua (“lean manufacturing”, por ejemplo), la simulación es una herramienta indispensable de ayuda a la toma de decisiones con vistas a mejorar la eficiencia y competitividad de nuestros sistemas de producción.

El inmenso conjunto de variables (tiempos de ciclo, cargas de trabajo en equilibrado, secuenciamiento de operaciones) que entran en juego a la hora de estudiar la disposición de la estuctura productiva, así como las múltiples relaciones que se establecen entre ellas hacen que el simple cálculo ” a mano” o con una hoja de cálculo no baste en muchas ocasiones.

Una simulación permite observar documentadamente todo el flujo de procesos de manera que podamos advertir los errores antes, reaccionar a tiempo y ejecutar nuestra operativa con el mínimo costo posible. ¡Y sin sorpresas!

La simulación proporciona respuestas.